Andenes
Andenes
En los andenes de mi ciudad, hay viajeros con pesadas mochilas y gente que ofertan canciones de amor por unas monedas
En los andenes hay charcos como testamentos de largas tormentas, sombras de maleficios eternos y mansa pena.
En los andenes hay personas que trabajan, que conectan sus latidos de esperanza.
En los andenes hay madres despidiendo soldados y padres corriendo para conocer a sus hijas.
En los andenes hay perfumes de olvido, de corazones rotos sentenciados a poetas.
En los andenes resuenan sus campanas anunciando partidas y llegadas, de amores rompiendo la soledad y sus cadenas.
En los andenes estábamos tú y yo y una pequeña chispa de universo en tu mágica sonrisa.
En los andenes de mi ciudad había besos con sabor a al fin te encuentro, a que ahora te tengo y ya no te suelto.
Atrévete a recorrerlos y tal vez estén los tuyos, porque se cuentan a diario miles de historias en los angostos andenes de mi ciudad.
© Claudio Alejandro Castro
