Señuelos
Señuelos
Como por descuido
cúbrete los ojos
que esta noche
baila desnuda en ellos
la luna azul del amor…
Y cada vez que parpadeas
se percibe tu brillo claro
despertando un cielo de fuego,
un precioso señuelo,
para mi tonto corazón…
Lágrimas que no duelen
crean sospechas al destino
con la fiebre de tus labios,
que saben,
a dulce exilio del dolor…
La llama de una vela
revela tu silueta bella
y se caen las cadenas
que te mantienen preso
a la lógica y razón…
El misterioso respiro de tu cuerpo
enciende, la hoguera de los amantes
y me quiebro como cristal
con tus suaves manos,
delatando mi debilidad…
Exaltado de pasión
caballero de armadura
en dulzura de protección
que sigue peleando día a día
por su océano de sueños…y por vos.
© Claudio Alejandro Castro
