Sí podes
Sí podes
-No vas a poder- gritó un compañerito de sala naranja. -Tené cuidado- dijo otro preocupado, pero no quise escuchar ni mucho menos a mis latidos totalmente acelerados por los nervios. Las cinco esquinas de Quintana estaban a un paso y mí oportunidad para demostrar que no era un niño miedoso como me llamaron los pibes más grandes de la escuela, también. Recordé mirar los colores del semáforo. -Rojo es amigo, verde enemigo. Si, podes- pensé antes de lanzarme a la aventura. Con apenas 7 años cruzaría solo esas peligrosas esquinas.
- ¡Arriba, vamos!- Mamá mientras sonreía me llamó para desayunar.
F I N
© Claudio Alejandro Castro
